Mi boda en Cancún

Hace un algunos meses atrás tuve una experiencia que marco el resto de mi vida mi novio me invito a celebrar nuestro cuarto aniversario de novios en un restaurante muy cerca de la plaza Garibaldi muy bonito, con comida típica, estábamos comiendo una deliciosa comida cuando él pidió disculpas porque supuestamente algo le había caído mal y se retiró al sanitario mientras lo esperaba se acercaron un grupo de mariachis a cantar a un lado mío, estaban  tocando una muy hermosa canción que me había dedicado hace tiempo mi novio, me sentí un poco incomoda de estar frente a la serenata que  yo suponía era para alguna chica presente en el mismo lugar, cuando de pronto voltee hacia adentro del local un poco cohibida y pude ver a mis padres a lo lejos en una mesa adentro del mismo establecimiento estaban con mis suegros y algunos amigos muy queridos, no lo podía creer.

En ese mismo instante vi a mi novio acercarse; una vez estando parado junto a mí, él se arrodillo e inmediatamente metió la mano a su bolsillo del cual saco un estuche que contenía un hermoso y brillante anillo de compromiso.

Con lágrimas en los ojos por la sorpresa comencé a recibir abrazos y felicitaciones de todos nuestros conocidos e incluso de las personas ajenas a nosotros; fue un día memorable por supuesto, inmediatamente después de algunos días comenzamos a planear como queríamos celebrar el gran día. Algunos familiares y amigos nos apoyaron con algunas propuestas de ideas, como llevar a cabo el evento en una hacienda, otros recomendaron en un jardín, también un banquete en un salón o una quinta, otros nos dijeron que en el campo o en un lugar con cabañas pero la que más nos atrajo fue una boda en la playa donde pudiéramos relajarnos unos días antes del tan emocionante día ya que el estrés de los preparativos según nos decían los expertos casados iba a ser agobiante. Aunque todo esto comienza mucho antes, en realidad desde que inicia la planeación del evento.

Por lo que el primer paso era definir la fecha, el lugar y reservar con tiempo ya que nuestro evento lo habíamos planeado para el mes de febrero y no nos quedaba mucho tiempo pues ya estábamos en el mes de septiembre así que pusimos manos a la obra elegimos el hermoso puerto de Cancún para ser el testigo de nuestro enlace por lo que fue preciso buscar opciones y cotizar en ellas por suerte encontramos varias opciones que nos encantaron sin embargo, se nos hizo muy complicado organizarlo desde aquí en la ciudad y dado a que Internet no nos convenció del todo además de que no contábamos con más tiempo para coordinar que no nos hiciera falta nada se convertía en todo un reto por lo que decidimos dejarlo en manos de una persona experta una organizadora de bodas nos hizo favor de enviarnos toda la información necesaria para decidir entre la variedad de hoteles en Cancún que existen y que cuentan con las facilidades para realizar un evento con las cualidades y características que queríamos elegir de acuerdo nuestro agrado y presupuesto.

Llego el gran momento esperado por toda mujer, el día de su boda, en el cual vería mi sueño realizado y obviamente la expectativa de que este fuera un evento espectacular lleno de emoción y alegría, tengo que confesar que fue más bello de lo que imaginaba rebaso mis expectativas y por mucho.

Tomamos la mejor decisión puesto que fue algo muy sencillo y natural de modo que evitamos formalismos típicos he hicimos nuestro evento muy relajado, contamos con un hermoso escenario para guardar el mejor de los recuerdos en fotografías así mismo recibimos nosotros y nuestros invitados el mejor trato y hospitalidad además de contar con una excelente ubicación a unos metros de las principales discotecas para seguir la luna de miel muy divertidos.