Básicos para un viaje a la playa con el amor de tu vida

Si la mayoría de las veces nuestro cerebro estuviera a la defensiva, quizá evitaríamos los escenarios más vergonzosos, las preguntas obtusas e incómodas o cualquier otra distracción. Pensaríamos que tenemos una mente superpoderosa que podría compararse con la de los grandes genios de la historia y brindaríamos –quizá– las mejores ideas que el mundo frívolo exige. Allí, en el amor y las relaciones también nos encontraríamos solos, pero poco importaría porque nos miraríamos al espejo y pensaríamos que somos perfectos.

Sí, así como tal vez lo pensaste, el fragmento anterior es un escenario soñador, frío e incluso, inhumano y la explicación es la siguiente: no podemos estar a la defensiva siempre ni seguir nuestros instintos porque –como “animales intelectuales”– socializamos y pedimos amor; romance que emerge de las entrañas de la imperfección… ese remoto lugar que también nos hace sonreír, nos hace humanos.

Todas las parejas son imperfectas y es en ese caos donde el amor puede ser lo mejor de tu vida. Así como un viaje puede ser la suma de todo ese desorden, donde puedes agregar experiencias nuevas y maravillosas a tu relación, ambos pueden engranar como si fueran el reloj más maravilloso del mundo que dicta el tiempo en el universo, su propio tiempo. Por eso, estos básicos para la playa son y serán la búsqueda de la perfección, sólo para pretender que quieren lograrlo, aunque ya sepan que aun siendo inestables serán la suma de la toda la felicidad humana, su felicidad.